No podemos olvidarnos de Carla

13 abril, 2018

Han pasado más de 100 días desde la desaparición de Carla Ayala, la agente de la PNC que fue llevada con rumbo desconocido por uno de sus colegas que previamente le había disparado, en el interior de un vehículo de la PNC y en presencia de otros dos policías.

Carla se ha sumado a la larga lista de desaparecidos en El Salvador. La suya es ahora una de las cientos de familias que buscan, lloran, reclaman y no encuentran ninguna respuesta para cerrar uno de los más dolorosos capítulos de sus vidas. La incertidumbre de esta familia es peor porque no pueden confiar en las autoridades que deberían estar buscando a Carla en lugar de poner más sombras a un caso en el que, a diferencia de otros, se conoce a la víctima y a su victimario, con nombre, apellido y señales conocidas.

La enredada historia de la desaparición de una agente que investigaba a sus colegas de la PNC sigue generando más dudas que respuestas, entre ellas la decisión de las autoridades de desbaratar el Grupo de Reacción Policial (GRP) al que pertenecía Juan José Castillo Arévalo, el que disparó a Carla dentro del carro policial tras una fiesta en la sede de este grupo élite del que solo queda el nombre, el recuerdo y algunos de sus miembros distribuidos en otras unidades de la PNC.

¿Por qué desbaratar al GRP? ¿Por qué dejaron huir a Castillo con Carla cuando ya éste le había disparado y amenazado en presencia de otros miembros de la PNC? ¿Por qué no llevaron a Carla a un hospital tras ser herida? ¿Por qué esconden información? ¿Por qué no hay ninguna respuesta?

El Salvador está sumergido en una vorágine de violencia que ahora se ve alimentada por malos miembros de la Policía que además de minar la confianza en esta institución desencadenan el sentimiento de impotencia que ya nos embarga a los salvadoreños.

El caso de Carla es la prueba de fuego para las autoridades de la PNC para limpiar la institución y mostrar al país que aún podemos confiar en los buenos elementos que sí están a favor de cambiar El Salvador y de defender a los ciudadanos de la delincuencia y el mal accionar de cualquier individuo.

Exijamos respuestas. No podemos darnos el lujo de olvidarnos de Carla. Por ella, por su familia, por el país. Link.